9/3/13

¿Sabías que…? Cartas cifradas en época de los Reyes Católicos.


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Para ser sincera estaba leyendo un interesante artículo publicado en el número 109 de la Revista Historia del Nacional Geographic, titulado “Espías y Agentes Dobles durante la Edad Media”. Y en el venía la ilustración de una carta cifrada al embajador en Londres y me ha despertado la curiosidad, puedes leer la versión online pinchando en este enlace
Me he acordado del Discurso de Ingreso a la Real Academia de Filatelia de Gaspar Martínez Llorente,  con una gran trayectoria en la que destaca su labor investigadora para el Museo Postal, el 18 de octubre de 2010 y que se titulaba “La Interceptación de la correspondencia: una aproximación histórica”.
En el hablaba de los esfuerzos de los países para interceptar la correspondencia de los otros países, creando los gabinetes negros.
Frente al esfuerzo de la otra parte para que no interceptaran los mensajes o al menos no pudieran leerse, creándose la criptografía.
Pero volviendo al artículo de la Revista Historia, en ella el autor del artículo, Eduardo Juárez Valero, Doctor en Historia, indica que “a finales del siglo XV, el embajador de los Reyes Católicos en la corte inglesa, Rodrigo de Puebla, puso en práctica un sistema de comunicación cifrada, en el que determinadas palabras se sustituían por números que podían descifrarse mediante una clave. En 1491, Isabel la Católica le escribió una misiva usando esa clave”.
Carta de los Reyes Católicos a De la Puebla enviada a la Embajada en Londres.Imagen obtenida de maikelnai´s blog



Como comprenderéis se juntaban todos los ingredientes: cartas, espías, criptografía, para animarme a investigar y compartir esta entrada del blog de la Sociedad Filatélica de Madrid, con vosotros.

En el año 1495 los Reyes Católicos envían a doctor Rodrigo González de Puebla, a Londres para negociar el matrimonio de su hija, Catalina de Aragón, con el hijo de Enrique VII, Arturo.


Matrimonio que duro muy poco tiempo porque Arturo fallece. Catalina contrae matrimonio con Enrique VIII, que llego a casarse 6 veces, y que para poder divorciarse de Catalina, emancipo a la Iglesia de Inglaterra del Catolicismo, naciendo así el anglicanismo.
Retornando de nuevo a las cartas, cabe mencionar que las cartas diplomáticas no eran muy seguras ya que cualquiera podía abrirlos y leerlo, como hizo el Rey escocés, Jaime IV, que así descubrió que España estaba dando la orden a sus enviados para que le dieran falsas esperanzas y casarle con una infanta española.
Como he mencionado anteriormente para evitar que las cartas pudieran ser leídas por otros, se usaba la criptografía, es decir, mensajes cifrados. Pero en aquella época la criptografía no estaba muy desarrollada.
La criptografía en época de los Reyes Católicos supuso un cambio y los criptogramas se van complicando frente a la sencillez de los mensajes cifrados en época medieval, eso hizo que en ocasiones fuera difícil que el destinatario pudiera interpretar correctamente la carta al desconocer los códigos
El método más sencillo consistía en reemplazar algunas palabras por números romanos, pero el código se modificaba y se fue complicando, y en ocasiones palabras cortas como mar se escribiese como MCCCCLXXXVIII.
Desde Madrid se quejaban porque muchas veces no tenían el código actualizado y en muchas ocasiones no podían entender el mensaje.
Esto motivo que se escribiera una misiva real a Doctor de la Puebla, en que irónicamente le agradecían que codificara la cartas y mucho más que les enviara el libro de códigos.
Tradicionalmente la correspondencia cifrada entre De la Puebla y los Reyes Católicos se ha considerado como la precursora de la criptografía del periodo moderno en la Península Ibérica.
Los Reyes Católicos también mantuvieron correspondencia cifrada con otras personalidades como Diego de Muros, Garcilaso de la Vega, Gonzalo Fernández de Córdoba, etc.


Son múltiples las misivas que se han conservado entre los reyes y las legaciones diplomáticas.
En el Archivo General de Simancas se conserva la clave de la Puebla con más de 2400 palabras.
En el siglo XVI se empleo también la criptografía para enviar las cartas pero esa es otra historia que otro día contaré.